jueves, 15 de noviembre de 2007

"Celebro la vida desde esta habitación triste donde se escuchan llantos al apagarse las luces. Festejo mis días mientras dependo de médicos, enfermeros y auxiliares para despertar dignamente al día siguiente. Celebro mi vida porque ni en los momentos de miedo consigo arrepentirme de nada de lo que hice y sí de lo que jamás me atreví a hacer. Celebro todo, desde aquí donde mis horas pasan esperando que llegue la hora de la visita, desde donde soy consciente de que solo por vosotros soy capaz de levantarme al día siguiente.
Y me levanto, y saludo al día, y celebro mi vida por ti".

2 comentarios:

Rocío dijo...

qué viva la escritura una y mil veces porque te deja desahogar estos desasosiegos del alma...cuánta valentía al reconocer esos miedos, esa angustia, esa soledad de la habitación de un hospital.

Pero ves? siempre amanece...y con el amanecer, está siempre los amigos y la gente que te quiere.

(Escribes fenomenalmente bien j*día! cómo expresas de bien las sensaciones, pensamientos, ideas...¡todo!)

Su dijo...

Muchas gracias Elvi. Todos los que te queremos lo hacemos, entre otras muchas cosas, por la valentía que demuestras cada día y tu capacidad de amar.Te quiere, Su.